En un nuevo capítulo de la tensa jornada de protesta nacional, el Gobierno denunció formalmente que la aerolínea Flybondi fue víctima de un “boicot” perpetrado por los sindicatos del sector petrolero y aeronáutico. Según el comunicado oficial emitido por la Secretaría de Transporte, los camiones encargados del suministro de combustible en el Aeropuerto de Ezeiza se negaron de forma deliberada a cargar las aeronaves de la compañía, provocando la cancelación total de sus servicios programados para este jueves.
La situación resulta particularmente sensible debido a que Flybondi era la única aerolínea local que había decidido mantener sus vuelos operativos trasladando su base a Ezeiza, para esquivar el paro que paralizó Aeroparque. Sin embargo, tras completar las primeras salidas de la madrugada, la operación se detuvo por completo. “La falta de abastecimiento responde a una medida sindical, y no empresarial”, enfatizaron desde el Ejecutivo, remarcando que el resto de las empresas en el aeropuerto sí estaban recibiendo suministro con normalidad.
El impacto del cese de actividades es crítico: cerca de 1.100 pasajeros quedaron atrapados en el área de preembarque y otros 800 en la zona de check-in. La empresa, por su parte, emitió un escueto comunicado donde menciona la “falta de abastecimiento”, aunque evitó utilizar el término “boicot” empleado por la Casa Rosada. No obstante, fuentes oficiales confirmaron que la aerolínea ya elevó los reclamos correspondientes para intentar normalizar el despacho.
Desde el Gobierno interpretan esta acción como una represalia directa contra la empresa que intentó romper la contundencia de la huelga general. “Flybondi está recibiendo combustible en otros aeropuertos del país, lo que demuestra que el bloqueo es específicamente en Ezeiza“, señalaron las autoridades de Transporte. Esta maniobra sindical se suma al clima de confrontación que domina el debate por la reforma laboral, profundizando la parálisis del espacio aéreo argentino.
Mientras la noticia continúa en desarrollo, la incertidumbre se traslada a los miles de viajeros que, habiendo sorteado los cortes de acceso a Ezeiza, ahora se encuentran con sus vuelos suspendidos por tiempo indefinido. El Ejecutivo monitorea la situación y no descarta aplicar sanciones a los distribuidores si se comprueba la discriminación en la entrega de insumos esenciales para la aeronavegación.