El plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Penales, junto a la de Presupuesto y Hacienda del Senado, dio luz verde este jueves al proyecto de ley que establece un nuevo Régimen Penal Juvenil.
La propuesta central de la reforma es la reducción de la edad de imputabilidad, que pasará de los 16 a los 14 años. Tras obtener media sanción en la Cámara de Diputados, el oficialismo apunta a convertir la iniciativa en ley durante una sesión extraordinaria que se convocaría para el próximo jueves.
Durante la jornada parlamentaria, se registraron cambios en las autoridades de las comisiones. El senador Juan Carlos Pagotto dejó la presidencia de Justicia para asumir el control de Acuerdos, siendo reemplazado por su par Gonzalo Guzmán Coraita.
Por su parte, la comisión de Presupuesto se mantuvo bajo la conducción de Ezequiel Atauche. El debate contó con el impulso de la senadora, Patricia Bullrich, quien defendió la necesidad de terminar con la impunidad en delitos cometidos por menores.
Un sistema de penas diferenciadas
El nuevo régimen no solo modifica la edad mínima para el procesamiento penal, sino que establece un esquema de sanciones según la gravedad de los hechos. Para delitos mayores como homicidios, abusos sexuales o secuestros, se fijó una pena máxima de 15 años de prisión. El proyecto prohíbe explícitamente la reclusión perpetua y prioriza medidas alternativas para infracciones menores.
Entre las sanciones no privativas de la libertad se incluyen la amonestación, la prestación de servicios comunitarios, el monitoreo electrónico y la reparación integral del daño.
Asimismo, la normativa prevé la mediación penal juvenil y la suspensión del proceso a prueba en casos de infracciones leves, siempre que exista consentimiento de la víctima.