Origen y evolución del accesorio
El Vanity Bag surgió a principios de este siglo como un símbolo de glamour funcional. Firmas como Louis Vuitton y Gucci popularizaron en aquella época versiones fabricadas en cuero y metal, diseñadas originalmente para transportar maquillaje con espejos integrados. Tras años de ausencia en las vitrinas principales, el accesorio resurgió recientemente en las pasarelas de Nueva York y París.
Diseñadores actuales actualizaron la silueta mediante una miniaturización pensada para el uso cotidiano, aunque conservaron su distintiva estructura cuadrada. El empleo de materiales como el ante y la incorporación de cadenas doradas refrescaron su apariencia, consolidándolo como una pieza central en los desfiles de primavera-verano del último año.
Influencia de figuras públicas
La visibilidad del modelo plateado utilizado por la modelo Hailey Bieber en eventos recientes aceleró la adopción del bolso en plataformas digitales. Este respaldo de celebridades e influencers generó un incremento en las búsquedas relacionadas en redes sociales.
En Buenos Aires, el fenómeno comenzó a manifestarse en el circuito comercial de Palermo, donde tiendas especializadas ya exhiben versiones importadas.
Registros preliminares indican que el interés principal se concentra en un público de entre 25 y 45 años. No obstante, el acceso a estos artículos presenta una barrera económica significativa, con precios que oscilan los 500 dólares. Esta cifra plantea un interrogante sobre la capacidad de penetración del producto en mercados con economías menos estables.