El fenómeno mediático de Washington
La elección de esta fecha tiene su origen en 2009, tras la eutanasia de Socks, un felino de pelaje blanco y negro adoptado por Chelsea Clinton en 1991. Durante la presidencia de Bill Clinton, entre 1993 y 2001, el animal se convirtió en un recurso de cercanía para la comunicación gubernamental, llegando a tener su propio sitio web y club de seguidores. El gato, que solía interrumpir las conferencias de prensa en la Casa Blanca, falleció a los 19 años debido a un cáncer de garganta.
Aquel suceso motivó a organizaciones civiles a declarar la jornada como el Día Internacional del Gato. Si bien existen otras fechas reconocidas por el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en agosto y octubre, la cita de febrero se consolidó como una plataforma para promover la adopción responsable.
Innovación veterinaria y prevención
La medicina veterinaria actual presenta herramientas que distan significativamente de las disponibles durante la década de los noventa. El laboratorio Boehringer Ingelheim desarrolló Feloseq®, una vacuna diseñada para combatir la leucemia felina y el Virus de la Inmunodeficiencia Felina (FIV). Estos avances resultan críticos, dado que las estadísticas indican que el 30% de los gatos con FIV no manifiestan síntomas en sus etapas iniciales.
Paralelamente, investigaciones científicas exploraron las capacidades biológicas de la especie. Estudios revelaron que la frecuencia del ronroneo, situada entre los 25 y 150 Hz, podría colaborar en la densidad ósea de los animales.
Asimismo, se documentó que estos mamíferos dedican el 70% de su jornada al descanso, una conducta heredada de sus ancestros, los gatos monteses domesticados hace 10.000 años en Chipre.