Perros asilvestrados en la Patagonia: un problema fuera de control que ya afecta a las zonas urbanas

El brutal ataque a un niño de 6 años en Chile y la matanza masiva de ganado en Tierra del Fuego exponen la falta de políticas efectivas ante el crecimiento de jaurías salvajes.

Restos de ovejas descuartizadas por una jauría de perros en Río Grande, Tierra del Fuego

La Patagonia enfrenta una crisis socioambiental que ha cruzado el límite de lo rural para convertirse en una amenaza a la seguridad pública. En los últimos días, un niño de 6 años quedó en estado crítico en Punta Arenas, Chile, tras ser atacado por una jauría de seis perros en la puerta de su casa. En sintonía con esta tragedia, del lado argentino, la Misión Salesiana de Río Grande sufrió la mutilación de 120 ovejas, mientras que el establecimiento Rancho El Paraíso perdió la totalidad de su plantel de 30 llamas a causa de ataques similares.

El fenómeno de los perros asilvestrados es el resultado de décadas de abandono de mascotas y la ineficacia de los controles de zoonosis en las ciudades. Al migrar al campo, estos animales pierden el vínculo con el ser humano, se reproducen velozmente y adoptan un instinto de caza grupal. A diferencia de los depredadores naturales, estas jaurías no matan por hambre: lastiman y mutilan por instinto, dejando tras de sí animales heridos que deben ser sacrificados, lo que genera una pérdida irrecuperable de genética y capital de trabajo.

Un animal atacado por dos perros

En Tierra del Fuego, la situación ha forzado un cambio en la matriz productiva del sur, donde muchos ganaderos han debido abandonar la cría de ovinos. Lucila Apolinaire, presidenta de la Asociación Rural de la provincia, advirtió que el impacto va más allá de la muerte de los ejemplares, afectando la calidad de la lana y provocando abortos por estrés en las majadas. Además, estos canes representan un peligro para la fauna silvestre, como los guanacos, y para las personas que transitan por zonas rurales y periféricas.

Ante la gravedad de los hechos, el ministro de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, Francisco Devita, anunció que convocará al Comité de Seguimiento del Programa de Perros. Entre las medidas previstas se encuentran el uso de cámaras trampa para monitorear la distribución de las jaurías, el refuerzo presupuestario para el control en áreas protegidas y una reunión con legisladores para evaluar ajustes normativos. En Chile, el ataque al menor reabrió la polémica sobre la “Ley Cholito”, cuestionada por priorizar el bienestar individual del animal sobre la seguridad ciudadana y el equilibrio del ecosistema.

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