El peso de los trece años de tutela
El pasado miércoles, la artista Britney Jean Spears publicó un extenso mensaje en sus redes sociales donde manifestó sentirse “afortunada de estar viva”. En sus declaraciones, la cantante cuestionó los métodos de control a los que fue sometida entre 2008 y 2021, periodo en el cual su autonomía fue sustituida por la administración de su padre, James “Jamie” Spears.
Durante este ciclo, según documentos judiciales, el progenitor de la artista administró sus finanzas y percibió una suma estimada de seis millones de dólares. Spears, quien detalló gran parte de estos episodios en su autobiografía publicada en 2023, insistió en que el aislamiento que sufrió no fue una medida de protección, sino una forma de vulneración que todavía le genera temor.
Secuelas emocionales y entorno familiar
La intérprete de “Baby One More Time” reflexionó sobre la necesidad humana de conexión, contrastándola con las restricciones que vivió para relacionarse con sus hijos, Sean Preston y Jayden James.
A pesar de que la tutela finalizó hace más de cuatro años, la reconciliación con su núcleo primario parece lejana. Mientras que con su madre, Lynne Spears, mantiene contactos esporádicos, el vínculo con su padre permanece nulo.
En su reciente publicación, Spears utilizó la frase “podemos perdonar, pero nunca olvidamos”, lo que para los analistas de la industria musical marca una posición clara frente a su pasado. El texto llegó tras un periodo de baja actividad pública, atribuido por la propia artista a una lesión en el pie que le impidió bailar, una de sus principales herramientas de expresión.