Aeropuertos sin suministro
El Gobierno de Cuba notificó oficialmente a las aerolíneas internacionales la imposibilidad de garantizar el reabastecimiento de combustible JET A1 en sus terminales. La advertencia, emitida mediante un aviso NOTAM, afecta a los nueve aeropuertos internacionales del país, incluyendo plazas clave como La Habana, Varadero y Holguín. La medida, con vigencia inicial hasta el 11 de marzo, generó una reacción inmediata en el sector aeronáutico.
Air Canada anunció la suspensión total de sus operaciones hacia la isla hasta mayo, tras calificar el suministro de combustible como “no fiable”. La compañía canadiense inició vuelos de emergencia para evacuar a unos 3.000 pasajeros.
Otras empresas, como Iberia y Air Europa, optaron por realizar escalas técnicas en República Dominicana para repostar, mientras que WestJet canceló vuelos desde Toronto minutos antes del despegue.
El sector hotelero en pausa
La crisis energética forzó el cierre de hoteles de reciente apertura y de aquellos con baja ocupación. En La Habana, el Hotel Metrópolis suspendió sus servicios, mientras que en Varadero los trabajadores describen una “ciudad fantasma”.
Ante la contingencia, el Ministerio de Turismo dispuso la reubicación de huéspedes en instalaciones con mayor autonomía, como el Hotel Nacional de Cuba o la Torre K.
David Torres, empleado del sector hotelero, relató el impacto emocional de apagar las luces de instalaciones recién restauradas. Los trabajadores del sector enfrentan vacaciones impuestas con salarios de 9.000 pesos cubanos, o el traslado a una “bolsa laboral”. La cifra de visitantes en 2025 cerró por debajo de los dos millones, reflejando una caída del turismo del 53% respecto a 2018.