Un fenómeno natural sin precedentes
El norte de Colombia atraviesa una de las contingencias climáticas más severas de los últimos años. El paso de dos frentes fríos provenientes del hemisferio norte provocó precipitaciones de una intensidad inusual para febrero, un mes tradicionalmente seco.
Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), en una sola jornada cayó el volumen de agua esperado para todo un mes, lo que saturó los suelos y desbordó las principales cuencas hídricas del Caribe.
El balance nacional hasta este 10 de febrero es alarmante: 104 municipios de 16 departamentos presentan afectaciones significativas. Las cifras oficiales dan cuenta de 22 personas muertas, al menos tres desaparecidos y una pérdida material que golpea directamente la seguridad alimentaria, con más de 5.500 animales rescatados y miles de hectáreas de cultivos bajo el agua.
Córdoba en el centro de la tragedia
El departamento de Córdoba se consolidó como el epicentro del desastre, con 24 de sus 30 municipios inundados. El gobernador Erasmo Zuleta informó que la cifra de personas afectadas en la región asciende a 120.000, un escenario que las autoridades locales calificaron como un hecho sin reportes similares en la historia del departamento.
En municipios como Lorica y Montería, el desbordamiento de los ríos Sinú y San Jorge obligó a evacuaciones preventivas en barrios enteros. La situación es crítica para los habitantes, quienes perdieron enseres y medios de subsistencia, recurriendo a embarcaciones improvisadas para rescatar lo poco que el agua no alcanzó a cubrir.