La Sociedad Americana de Microbiología (ASM), entidad de referencia mundial fundada en 1899, atravesará un cambio en su tradición de liderazgo. Por primera vez en 126 años, la organización eligió a un profesional que reside y trabaja fuera del ámbito anglosajón para ocupar la presidencia.
El designado es Federico Sisti, quien desarrolla sus investigaciones en el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM), dependiente del Conicet y la Universidad Nacional de La Plata.
El proceso de asunción comenzará en julio próximo y contempla un esquema de gestión de tres etapas consecutivas. Durante el primer año, el bioquímico se desempeñará como presidente electo; en el segundo período ejercerá la presidencia plena y finalizará su mandato como presidente saliente en 2029. Este sistema busca garantizar la estabilidad en la conducción de una entidad que supervisa investigaciones científicas críticas sobre salud, industria y medio ambiente.
Proyección desde el sistema público
La llegada de Sisti a la cúpula de la ASM no fue un hecho fortuito, sino el resultado de una trayectoria vinculada a la institución desde sus estudios doctorales. El investigador, formado en la educación pública argentina, se especializa en patogénesis y bioquímica. Su rol en la junta directiva desde 2024 permitió que la organización valorara la solidez del sistema científico latinoamericano como una fuente de conocimiento válida para los desafíos globales.
La microbiología actual enfrenta retos que requieren una mirada diversa. Según el nuevo directivo, la disciplina es fundamental para comprender desde la microbiota intestinal humana hasta la fijación de nitrógeno en los suelos para la producción de alimentos.
En este sentido, la gestión buscará que los esfuerzos científicos individuales se conviertan en resultados colectivos, promoviendo una ciencia basada en evidencia que responda a las urgencias de la salud pública mundial.