Impacto en el sistema sanitario
La implementación de estas terapias, que ya incluyen antecedentes como el atezolizumab, promete aliviar la saturación de los centros de salud. El médico Matías Chacón, especialista del Instituto Alexander Fleming, explicó que la brevedad de la aplicación permite optimizar el recurso humano y el espacio físico.
Según proyecciones internacionales, este tipo de innovaciones podría liberar hasta 1.000 horas mensuales en los servicios de oncología, permitiendo tratar a un mayor flujo de personas con la misma infraestructura.
Por su parte, el oncólogo Claudio Martin, presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), subrayó que evitar el paso por el hospital de día mejora la calidad de vida, aunque advirtió que el desafío principal continúa siendo el acceso a drogas de alta complejidad.
El desafío del costo
Pese a los beneficios operativos, la brecha económica sigue presente. El valor de referencia de estas inmunoterapias ronda los 16 millones de pesos, lo que genera un escenario complejo para los financiadores de salud. Mientras que en el sector privado se gestionan convenios para facilitar la entrega, en los hospitales públicos la situación es más irregular.
El avance tecnológico parece haber resuelto la barrera del tiempo y la comodidad en el consultorio. No obstante, queda pendiente definir si la agilidad en la aplicación será suficiente para compensar las restricciones presupuestarias y las dificultades de cobertura médica que enfrentan los pacientes en el sistema de salud argentino.