La controversia inició en el entorno digital de Bondi Live, donde Laura Ubfal analizó el desempeño de la pantalla chica. La periodista señaló que, tras el mes de vacaciones de Yanina Latorre, el ciclo SQP no logró sostener los picos de 3 puntos de rating que alcanzó Sabrina Rojas durante su suplencia.
Según Ubfal, las mediciones actuales se mantienen en una meseta cercana a los 2 puntos, lo que calificó como un rendimiento condicionado por un mercado televisivo fragmentado.
Latorre, desde la conducción de su programa en América TV, respondió a los comentarios con una revisión de la trayectoria de su colega. El descargo incluyó referencias al paso de Ubfal por la misma señal, calificando aquel proyecto como poco exitoso en términos de permanencia y audiencia.
Asimismo, la conductora atribuyó las críticas a un “resentimiento profesional” y defendió la competitividad de su panel, recordando que el año pasado su ciclo se posicionó como el segundo más visto del canal.
El conflicto se extendió al programa LAM, donde Ubfal ironizó sobre el “repunte” de audiencia que generó el propio escándalo. La periodista negó haber actuado con falta de educación y argumentó que su análisis fue una respuesta técnica a las consultas de su audiencia en el streaming.
Por su parte, Latorre insistió en que las variaciones diarias de público son habituales y que el equipo de Ubfal ha mantenido una postura de crítica constante hacia su labor.