El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró la semana con una intervención activa en el mercado mayorista que extendió su racha positiva a 30 ruedas.
Tras la compra de dólares (U$D 42 millones) en la última jornada, la entidad que conduce Santiago Bausili alcanzó un acumulado de 2.089 millones de dólares en lo que va de 2026.
Esta dinámica permitió que las reservas brutas treparan hasta los 45.158 millones de dólares, lo que representa el cumplimiento del 20% de la meta anual establecida por el Gobierno.
El comportamiento oficial de los últimos días sugiere un cambio de estrategia cambiaria. Según observadores del mercado, el BCRA incrementó su participación para ponerle un freno al encarecimiento del peso.
Asimismo, el dólar mayorista, que había perforado la barrera de los $ 1.400 el jueves, registró este viernes una leve suba de $ 4,50 para cerrar en $ 1.399,50. Este movimiento busca preservar la competitividad cambiaria en un contexto donde la inflación local se mantiene por encima del ritmo de devaluación.
El origen de las divisas
La oferta de dólares que sostiene la calma cambiaria proviene principalmente de dos canales financieros. Por un lado, la liquidación de Obligaciones Negociables y deuda contraída por empresas privadas y provincias, que sumó más de 20.000 millones de dólares durante el último año. Por otro lado, el crecimiento de los préstamos en moneda extranjera obligó a las firmas a liquidar divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
Además de las intervenciones directas, el balance del BCRA se vio favorecido por factores externos. El aumento del precio internacional del oro, que alcanzó los 5.058 dólares por onza, impactó positivamente en el valor de las reservas de oro que posee la entidad.
No obstante, consultoras como LCG advierten que esta acumulación no se traduce aún en una remonetización de la economía, ya que la base monetaria se contrajo un 1,8% en el inicio del año debido a la absorción de pesos que realiza el Tesoro mediante la colocación de deuda.