Intensas gestiones para destrabar la reforma laboral en Diputados

El Gobierno negocia contrarreloj para aprobar la reforma laboral en Diputados, buscando destrabar el conflicto por el recorte en licencias médicas. Mediante una “diagonal” reglamentaria, intenta evitar cambios que devuelvan el proyecto al Senado, mientras la CGT amenaza con huelgas.

La Casa Rosada ha desplegado un operativo de negociación contrarreloj durante el receso de Carnaval con el fin de asegurar la sanción de la reforma laboral. Tras la prórroga de las sesiones extraordinarias hasta finales de febrero, el Poder Ejecutivo activó una red de contactos directos con bloques aliados y sectores de la oposición moderada. El propósito fundamental es sortear las resistencias que genera el régimen de licencias médicas y evitar que el proyecto deba retornar al Senado, lo que alteraría el cronograma político diseñado por el presidente Javier Milei.

El conflicto por el artículo 44 y la reducción de haberes por enfermedad

El punto de mayor fricción radica en la modificación del esquema de pagos durante las bajas laborales. La propuesta aprobada en la Cámara Alta estipula una quita en la remuneración de los trabajadores enfermos, reduciéndola al 50% o 75% del salario total según el caso, rompiendo con el estándar histórico del 100%. Mientras el oficialismo, respaldado por datos de ausentismo y comparativas internacionales presentadas por Patricia Bullrich, defiende la medida como una herramienta contra la litigiosidad, el arco sindical y legisladores provinciales advierten sobre una pérdida de derechos que podría paralizar la votación el próximo miércoles.

La búsqueda de una "diagonal" técnica para evitar cambios legislativos

Ante el riesgo de que la ley sea modificada en el recinto y pierda vigencia el calendario de extraordinarias, el Gobierno analiza alternativas reglamentarias. La estrategia central consiste en mantener el texto original pero introducir precisiones mediante decretos o normativas complementarias que garanticen la cobertura total en cuadros clínicos de extrema gravedad o enfermedades crónicas. Esta vía permitiría conformar a la Unión Cívica Radical y a sectores del PRO, quienes, si bien apoyan el espíritu de la reforma, exigen salvaguardas que atenúen el impacto social de la normativa.

Presión sindical y el horizonte del 1 de marzo

En la vereda opuesta, la CGT y otros nucleamientos gremiales han redoblado la apuesta con amenazas de un paro general que podría coincidir con el debate en el Congreso. La posibilidad de una medida de fuerza que incluya el transporte público añade un factor de presión sobre los diputados de extracción peronista que aún no definieron su postura. Para el Ejecutivo, lograr la sanción definitiva antes de la apertura de sesiones ordinarias el 1 de marzo es una prioridad absoluta, buscando consolidar un triunfo legislativo clave que simbolice el inicio de una nueva etapa en el mercado de trabajo formal.

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