Paralelamente, la dirigencia inició el proceso de selección para el nuevo cuerpo técnico. Entre las alternativas que se analizan figuran los nombres de Martín Demichelis, Martín Palermo y Cristian González, todos actualmente sin equipo.
La intención del club es dar con un perfil que logre dar continuidad a la línea de trabajo de Domínguez, priorizando el conocimiento de la idiosincrasia de la institución y la capacidad para gestionar un grupo que debe afrontar la doble competencia en el corto plazo.
Luego de los trámites administrativos correspondientes, el entrenador de 47 años viajará a Belo Horizonte para firmar un vínculo por dos temporadas. Allí contará con una estructura de mayor presupuesto y figuras de renombre internacional.
Por otra parte, la despedida del viernes ante Sarmiento representa el cierre de un vínculo estrecho con la parcialidad estudiantil, que asistirá al estadio para reconocer la labor del artífice de una de las eras más laureadas del último tiempo.
La salida de Domínguez plantea un escenario de incertidumbre sobre la capacidad de los clubes argentinos para retener proyectos exitosos frente a la hegemonía económica regional.
Resta determinar si la estructura institucional de Estudiantes podrá asimilar la pérdida de su conductor táctico y mantener la competitividad en el máximo torneo continental sin la figura que reconstruyó su mística reciente.