La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) reconoció recientemente una vulnerabilidad crítica en la red de seguridad global: la existencia de miles de asteroides de tamaño medio que aún no han sido catalogados. Estos cuerpos celestes, denominados técnicamente “asesinos de ciudades”, poseen dimensiones suficientes para arrasar regiones enteras, pero permanecen invisibles para los sistemas de monitoreo actuales.
El desafío de los objetos medianos
A diferencia de los asteroides de gran escala, que en su mayoría ya están identificados y bajo seguimiento, el segmento de objetos de entre 140 y varios cientos de metros presenta un vacío de información significativo.
Los especialistas advirtieron que la preocupación no reside en una colisión inminente, sino en la incapacidad técnica para reaccionar a tiempo.
Para desviar una roca espacial se requieren años de planificación y ejecución. En este sentido, la “indefensión” que menciona el organismo refiere a la falta de preaviso. Sin un registro preciso de las trayectorias, cualquier tecnología de mitigación resulta inútil, ya que el margen de maniobra se reduciría a semanas o días en caso de un hallazgo tardío.
NEO Surveyor: el ojo infrarrojo
Para mitigar este riesgo, la agencia apuesta por el lanzamiento del telescopio espacial Near-Earth Object Surveyor (NEO Surveyor). Este instrumento marcará un cambio de paradigma en la defensa planetaria al utilizar sensores infrarrojos.
Esta tecnología permite detectar el calor emitido por los asteroides, superando la limitación de los telescopios ópticos que suelen perder de vista a los objetos oscuros o aquellos que se desplazan en ángulos cercanos al Sol.
Ubicado en un punto estratégico entre la Tierra y la estrella central, el NEO Surveyor tendrá como misión principal identificar la mayor cantidad posible de objetos cercanos a la Tierra (NEOs).
El objetivo institucional es alcanzar las metas de detección fijadas por el Congreso de los Estados Unidos, que exigen localizar el 90% de los asteroides mayores a 140 metros.