Alerta sanitaria: los casos de tos convulsa se duplican en el inicio de 2026

Autoridades de salud instan a completar los esquemas de vacunación antes del ciclo lectivo tras registrarse un aumento del 3200% respecto al promedio histórico de enero.

El sistema de salud argentino enfrenta un brote de tos convulsa (coqueluche) que pone en jaque la inmunidad comunitaria. Durante el primer mes de 2026, se confirmaron 99 casos positivos, cifra que representa más del doble de lo registrado en enero de 2025. Los expertos advierten que, de mantenerse esta tendencia, el país podría alcanzar los niveles de contagio más altos de la última década. La caída de las coberturas de vacunación, que no logran perforar el umbral del 95% necesario para prevenir brotes, se señala como la causa principal de este resurgimiento bacteriano.

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y el Ministerio de Salud de la Nación coinciden en que la acumulación de población susceptible desde la pandemia de 2020 ha facilitado la circulación de la bacteria Bordetella pertussis. Hasta la primera semana de febrero, las notificaciones por sospecha clínica ascendieron a 407 casos, con 128 ya confirmados. La preocupación de los especialistas radica en que, durante el año pasado, la enfermedad se cobró la vida de 11 personas debido a detecciones tardías, lo que subraya la importancia de un diagnóstico precoz.

Con el inicio de las clases a la vuelta de la esquina, el riesgo de diseminación aumenta. La infección, que se transmite por vías respiratorias al hablar o toser, suele presentarse en adultos como un catarro leve, lo que los convierte en transmisores silenciosos para los lactantes. En los menores de un año, la enfermedad se manifiesta con una tos seca y violenta que puede comprometer seriamente la respiración. Por ello, se hace hincapié en el refuerzo de la vacuna triple bacteriana acelular en embarazadas (a partir de la semana 20) y en los refuerzos obligatorios a los 5 y 11 años.

El panorama epidemiológico se completa con una creciente sensibilización del personal médico, que ha permitido detectar casos que antes pasaban desapercibidos bajo el radar de otras infecciones respiratorias. No obstante, la estrategia central para frenar el brote sigue siendo el cumplimiento del calendario nacional. Las autoridades instan a las familias a revisar los carnets de vacunación, recordando que la protección de los anticuerpos disminuye con el tiempo y requiere de las dosis de refuerzo para mantener a raya una enfermedad que es, esencialmente, prevenible.

Nota escrita por:
Te recomendamos...