El automovilismo argentino se vistió de luto tras la confirmación del fallecimiento de Claudio Segarra, un piloto de 45 años. El trágico suceso ocurrió el pasado domingo durante una sesión de entrenamientos en el autódromo Parque Ciudad de Río Cuarto, en Córdoba, donde el piloto se preparaba para la próxima fecha del Turismo Pista San Luis.
Segarra, al volante de su Fiat de carreras, sufrió un fuerte accidente que conmocionó a todo el circuito. Según los informes, el piloto perdió el control de su vehículo en la recta principal, lo que provocó un trompo y un violento impacto contra uno de los paredones del trazado. La gravedad del choque fue tal que el personal médico tuvo que brindarle asistencia inmediata y realizar maniobras de reanimación en el lugar antes de trasladarlo a un hospital local.
Pese a los esfuerzos del equipo médico, Claudio Segarra no logró sobrevivir a las heridas y falleció el lunes mientras se encontraba internado en terapia intensiva. La noticia fue confirmada por la organización del Turismo Pista San Luis a través de un comunicado en sus redes sociales, lo que generó una ola de mensajes de condolencia por parte de la comunidad del automovilismo.
El accidente de Segarra se produjo durante las pruebas libres de la categoría Monomarca Fiat, en un evento que se había mudado al autódromo de Río Cuarto debido a que la sede habitual, el autódromo Rosendo Hernández de San Luis, se encuentra en obras. La suspensión de las actividades tras el incidente refleja la conmoción y el respeto que el deporte le ha rendido a uno de sus competidores.
La muerte de Claudio Segarra es un duro golpe para el automovilismo argentino, y la noticia ha puesto de manifiesto los riesgos inherentes a este deporte de alta velocidad.