Según la Clínica Mayo, una institución líder en investigación y atención médica, los deportistas recurren a la creatina para mejorar su rendimiento físico, incrementar la masa muscular y ganar fuerza. La entidad estadounidense confirma que la creatina no solo contribuye a optimizar las funciones cognitivas y la salud cerebral, sino que también favorece el aumento del tamaño muscular, mejora el desempeño atlético, previene lesiones, contrarresta la disminución de la densidad ósea y puede incluso atenuar las arrugas.
En el ámbito deportivo, Rubén Bravo, un especialista en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, explicó al sitio especializado CuídatePlus que la recomendación general es ingerir los suplementos de creatina “media hora o una hora antes de la práctica deportiva” para maximizar sus efectos.
En cuanto a las dosis, Bravo sugiere que para potenciar el rendimiento atlético, la medida aconsejada es de 20 gramos diarios durante una semana, seguida de dosis de mantenimiento que varían entre 2 y 10 gramos al día. Para ejercicios de fuerza muscular, las dosis de mantenimiento podrían ser de 5 a 25 gramos. También es crucial entender que “la creatina mantenida en el tiempo pierde eficacia”, por lo que se recomienda su consumo en periodos cortos, de cuatro a siete días antes de una competición, seguidos de pausas de una a dos semanas para evitar la saturación y mantener la efectividad. La experiencia de Ben Griffin, aunque atípica, subraya la importancia de un consumo informado y responsable de los suplementos deportivos.