La campaña electoral de Javier Milei, diseñada por el asesor Santiago Caputo, el armador Sebastián Pareja y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se reanuda con un claro objetivo: blindar los votos y asegurar una buena performance en las próximas elecciones legislativas del 7 de septiembre. La estrategia, que busca consolidar el capital político de Milei en el distrito electoral más grande del país, se pondrá en marcha con dos actos clave en la provincia de Buenos Aires.
El primer paso de esta ofensiva se dará en Junín, en un acto que tuvo que ser pospuesto debido a una ciclogénesis y fuertes vientos, pero que se reprogramó para el próximo lunes. Este evento será el preludio de un evento masivo con fiscales en el Live Arena de Tortuguitas, con capacidad para 13.500 personas. El búnker libertario, que se anticipa a unas elecciones reñidas, espera reunir a más de 40.000 fiscales para evitar el “robo de votos y boletas” por parte del peronismo, una de las principales preocupaciones del partido.
Además de estos dos eventos, el presidente tiene en su agenda un acto en Lomas de Zamora y otro en un club en el límite entre Moreno y General Rodríguez, que servirá como cierre de campaña para los comicios de septiembre. El equipo de campaña ha definido una estrategia discursiva y operativa que se centra en dar un rol más protagónico a los candidatos, con la esperanza de que la popularidad de Milei se traduzca en una buena performance en las urnas. El diseño de la campaña está a cargo de un equipo que combina experiencia política y consultoría estratégica, liderado por Tomás Vidal.
El artículo concluye con un dato clave sobre las expectativas del partido: un buen resultado en estas elecciones calmará a los mercados financieros, que han mostrado volatilidad en los últimos meses. La situación, por lo tanto, plantea una encrucijada para el gobierno, que busca expandir su influencia en el territorio bonaerense en un contexto de alta tensión política y económica.