La investigación por el escándalo de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) ha dado un giro significativo. Por orden del juez federal Sebastián Casanello, se realizaron 14 allanamientos en una causa que investiga supuestos sobornos en el organismo y en la droguería Suizo Argentina. Los procedimientos incluyeron las sedes de la ANDIS y de la droguería, donde se secuestraron computadoras y documentación, en un intento de la justicia por desentrañar la trama de corrupción.
Además, fue allanada la casa de Emmanuel Kovalivker, uno de los dueños de Suizo Argentina, donde se incautaron más de 200 mil dólares y anotaciones. La justicia también intentó secuestrar los celulares de Diego Spagnuolo, exdirector de la ANDIS, y de Daniel Garbellini, exdirector del organismo, pero no fueron encontrados en sus domicilios. Los audios, que fueron el detonante de la causa, revelaron que los sobornos supuestamente se manejaban a través de la droguería Suizo Argentina y que Spagnuolo había informado de la situación al propio presidente Javier Milei.
La causa, que se inició a raíz de los audios en los que Spagnuolo denunció el cobro de coimas para la compra de medicamentos, se ha convertido en un desafío para el gobierno. La renuncia de Spagnuolo, que se produjo tras la difusión de las grabaciones, se justificó como una medida preventiva, pero la falta de un desmentido oficial sobre el contenido de los audios ha alimentado la polémica. El caso, que se da en un contexto electoral, pone a prueba el compromiso de un gobierno con la lucha contra la corrupción.