En un almuerzo organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP) en Buenos Aires, Javier Milei dio un discurso en el que buscó amainar el escándalo por las supuestas coimas que involucran a funcionarios cercanos, entre ellos su hermana Karina Milei.
“El presidente afirmó que las acusaciones son parte de ‘una burda operación difamadora’ por parte de ‘la casta’, a la que pidió enfrentar como enemigo histórico”, destacó el mandatario, quien acusó directamente al kirchnerismo de estar detrás de las maniobras: “Sabíamos que los poderosos no se iban a rendir y junto al Círculo Rojo se dedicarán a difamarnos, calumniarnos, e injuriarnos”.
Milei recordó que su campaña fue blanco de ataques anteriores con acusaciones “salvajes” como venta de órganos o incesto, y calificó la acusación contra su hermana como “otro ítem de la larga lista de artilugios de la casta y tal como todas las anteriores una nueva mentira”.
Al referirse a la política, argumentó que “la casta está enquistada hace décadas” y que su gobierno representa “un proceso de cambio” que quieren frenar con campañas de pánico y caos. “Ni la gente mastica vidrio ni nos vamos a dejar amedrentar con estas acciones cobardes. Nos envalentona porque demuestran que tienen miedo y que están desesperados”.
De cara a las elecciones legislativas de septiembre, el presidente Milei llamó a votar para terminar con “el régimen de mentiras, violencia, corrupción y extorsión del kirchnerismo” y se mostró confiado en obtener resultados contundentes en octubre que “serán peores para el kirchnerismo que en septiembre”.
Además, criticó duramente al Congreso, afectado según él por el dominio del kirchnerismo, y aseguró que no importa si en octubre LLA gana por un gran resultado o por un voto, porque “habremos puesto el último clavo al cajón del kirchnerismo, y por esto están tan nerviosos”