La provincia de Corrientes se prepara para un domingo decisivo, cuando sus habitantes concurran a las urnas para elegir gobernador, renovar parte de su Legislatura y designar intendentes y concejales en 73 distritos. En ese contexto, este viernes a las 8 de la mañana inició la veda electoral, que implica la prohibición de actos de campaña y propaganda proselitista, conforme al Código Electoral Provincial.
La veda electoral se establece como una medida destinada a garantizar la transparencia, el orden y la libertad del sufragio, evitando influencias irrelevantes o presiones en el tramo final de la contienda. Desde su comienzo, quedaron prohibidos los actos públicos de proselitismo en todo el territorio provincial, además del uso visible de banderas, divisas y distintivos partidarios desde 12 horas antes de la elección y hasta tres horas posteriores a la clausura del comicio.
La normativa electoral también establece la suspensión temporal del expendio de bebidas alcohólicas en comercios, así como la prohibición de espectáculos populares y reuniones públicas no vinculadas al acto electoral durante la jornada comicial, preservando así la calma y el enfoque en el proceso democrático.
Los comicios de este domingo 31 de agosto convocan a más de 950 mil electores correntinos. La elección de gobernador, en particular, despierta gran expectación debido a la imposibilidad del actual mandatario Gustavo Valdés de buscar la reelección tras dos mandatos consecutivos, lo que abrió la puerta a una contienda competitiva entre siete fórmulas, incluyendo la candidatura del hermano del gobernador, Juan Pablo Valdés, en la alianza oficialista Vamos Corrientes, y el desafío del peronismo local encabezado por Martín “Tincho” Ascúa.
Además de la conclusión del ejercicio electoral con el escrutinio provisional que comenzará luego del cierre de mesas a las 18 del domingo, la jornada estará acompañada por estrictas medidas de seguridad coordinadas entre fuerzas provinciales y nacionales, orientadas a garantizar el desarrollo pacífico y ordenado del proceso.
La veda electoral, por tanto, marca una pausa definitiva en la campaña, instando a los ciudadanos a reflexionar sobre su voto y a contribuir a la celebración ordenada de una elección que definirá el rumbo político de Corrientes hacia los próximos años.
Este momento final de silencio político invita a los votantes a evaluar las propuestas y perfiles de los candidatos, en un escenario con alta expectativa y cierta incertidumbre acerca del eventual comportamiento electoral, en el cual la movilización y la decisión en las urnas serán determinantes.
Esta elección se presenta como un espacio crucial para el equilibrio político provincial, donde además de la gobernación, se renovarán bancas en la Cámara de Diputados y el Senado, consolidando así un mapa político clave para la Argentina regional.