Un tribunal de Bangladesh emitió el 17 de noviembre de 2025 una condena a muerte contra Sheikh Hasina, acusada de crímenes contra la humanidad por la violencia ejercida durante las protestas antigubernamentales.
La decisión se fundamenta en datos judiciales vinculados a la represión que dejó más de 800 víctimas fatales durante manifestaciones populares.
Hasina, quien ocupó el cargo de primera ministra entre 2009 y 2014, enfrenta además solicitudes formales de extradición desde Bangladesh hacia India, donde según autoridades locales, estaría refugiada.
Los cargos judiciales acusan a su gestión de ordenar el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes que se oponían a medidas gubernamentales polémicas.
Contexto y cifras de las protestas
Las manifestaciones comenzaron en 2024 y se extendieron durante varios meses, impulsadas por sectores opositores que denunciaban políticas represivas y falta de diálogo democrático.
Documentos oficiales señalan que, en el operativo de control, fueron muertas 800 personas y cientos resultaron heridas. Expertos internacionales han cuestionado la proporcionalidad y legalidad de las acciones represivas.
El caso ha sido objeto de atención global, dado el impacto humanitario y político que representa para la región. Organizaciones internacionales de derechos humanos han expresado preocupación por la escalada de violencia política en Bangladesh.