Una operación militar del ejército israelí en Beit Jinn, al sur de Siria y en las afueras de Damasco, dejó este viernes un saldo mortal de al menos 13 personas, entre ellas civiles, y causó decenas de heridos.
La incursión, considerada la más letal desde el fin de la guerra civil en Siria en 2024, tuvo como objetivo la detención de miembros del grupo islamista libanés Yama Islamiya.
Según informaciones oficiales, las tropas israelíes penetraron en la localidad para realizar arrestos, lo que provocó un intercambio de disparos con residentes locales.
Durante los enfrentamientos, el ejército israelí utilizó fuego de artillería y helicópteros, además de bombardear la zona tras cercar a los sospechosos. Este accionar provocó la caída de un edificio y atrapó a varias personas entre los escombros.
Por parte israelí, cinco soldados resultaron heridos, tres de ellos en estado grave, y fueron evacuados para recibir atención médica.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos detalló que jóvenes de la aldea intentaron frenar la operación y se enfrentaron con las patrullas militares. También se reportaron desaparecidos cuya condición y paradero se desconocen, si bien las fuerzas de Israel afirmaron haber capturado a todos los sospechosos implicados.