El presidente estadounidense, Donald Trump, reveló que autoridades provisionales de Venezuela suministrarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, con ingresos controlados desde Washington.
El presidente estadounidense, Donald Trump, reveló que autoridades provisionales de Venezuela suministrarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, con ingresos controlados desde Washington.

Tras la reciente captura de Nicolás Maduro y el establecimiento de un gobierno provisional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo para la recepción de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano.
La operación, valorada en aproximadamente 2.800 millones de dólares según precios de mercado, busca aliviar la saturación de los depósitos de la estatal PDVSA, afectados por el reciente bloqueo comercial y la caída de la inversión.
El mandatario estadounidense informó, a través de la plataforma Truth Social, que los recursos derivados de esta venta de crudo estarán bajo la supervisión directa de su administración. Según explicó el líder republicano, el objetivo es garantizar que el capital se destine a beneficios sociales en el país caribeño y a la seguridad económica de los Estados Unidos. Para ello, instruyó al secretario de Energía, Chris Wright, el traslado inmediato del cargamento mediante buques de almacenamiento.
La ejecución de este plan implicaría un cambio en la estrategia comercial de Venezuela. Debido a que la infraestructura local solo produce cerca de un millón de barriles diarios, las autoridades contemplan redirigir hacia refinerías estadounidenses los envíos que anteriormente se destinaban a China. El gigante asiático fue el principal comprador de crudo venezolano durante la última década, captando cerca de dos tercios de la producción total para eludir sanciones.
En este contexto, la petrolera Chevron reforzó su presencia en la región con el flete de 11 embarcaciones durante el presente mes. Esta compañía se mantiene como la única firma occidental que opera regularmente bajo licencias especiales, transportando volúmenes de hasta 150.000 barriles diarios a la costa estadounidense. El resto de las empresas del sector permanecen a la espera de nuevas directrices de la Casa Blanca para retomar actividades de gran escala.

A pesar de la apertura, la reconstrucción de la industria petrolera venezolana enfrenta retos estructurales. Expertos del sector energético estimaron que se requieren inversiones de 10.000 millones de dólares anuales durante una década para recuperar los niveles de bombeo.
El secretario del Interior, Doug Burgum, destacó que la tecnología estadounidense es clave para esta transformación, aunque las compañías privadas mantienen cautela.
Empresas como Exxon y ConocoPhillips señalaron la necesidad de contar con un marco legal estable y garantías de seguridad jurídica antes de comprometer capital.
Paralelamente, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez rechazó la influencia de agentes externos en el mando del país, lo que evidencia una tensión política persistente respecto a la autonomía de las decisiones nacionales en materia de hidrocarburos.
El esquema de control de ingresos planteado por Washington genera dudas sobre la gestión de la soberanía financiera en la transición venezolana. Con la mayoría de las reservas mundiales de crudo en juego, queda por ver si esta medida de emergencia logrará reactivar una economía dependiente del petróleo o si profundizará la fragilidad de las nuevas instituciones locales ante la supervisión extranjera.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que el exintendente de Tres de Febrero asumirá la conducción del nuevo organismo. El cambio de estructura busca transformar la actual Dirección de Migraciones en una agencia con enfoque preventivo y control fronterizo estricto.
La ola de calor y la bajante del río provocaron una serie de agresiones de peces en los balnearios de la provincia. Un hombre sufrió la amputación parcial de un dedo y las autoridades debieron restringir el acceso al agua en las zonas más críticas.
Las ceremonias para despedir a los manifestantes fallecidos en las protestas de enero rompen con la tradición religiosa impuesta por el régimen. Música pop, bailes y la ausencia del velo islámico se convierten en herramientas de desafío político frente a la teocracia.
El prestigioso científico argentino Gabriel Rabinovich lidera el desarrollo de una terapia innovadora basada en la proteína Galectina-1. Mediante un anticuerpo neutralizante, su equipo logró potenciar el sistema inmune para atacar tumores y frenar enfermedades autoinmunes.
Saif al Islam Gadafi, heredero del exdictador libio, fue ejecutado por un comando armado en su domicilio. El crimen, ocurrido tras años de persecución judicial y fallidas candidaturas presidenciales, extingue la posibilidad de un retorno del clan Gadafi al poder.
Donald Trump propuso que el Gobierno federal supervise las elecciones intermedias, desafiando la autonomía estatal garantizada por la Constitución. Los demócratas denuncian un intento de injerencia en los comicios de noviembre, mientras expertos advierten sobre posibles riesgos para el sistema democrático.
El Gobierno argentino impulsa una gira internacional para atraer inversiones en minería y energía, coincidiendo con el debate legislativo sobre la Ley de Glaciares. Mientras Milei disertará ante empresarios en Miami, sus ministros gestionan acuerdos por minerales críticos en Washington y Arabia Saudita.
Luis Caputo admitió que las tasas de interés están elevadas debido a la incertidumbre electoral, pero anticipó que bajarán junto con la inflación. El Gobierno busca reducir costos financieros para reactivar la economía y fomentar el ingreso de ahorros privados.