El Poder Ejecutivo Nacional ratificó este jueves el nombramiento de Fernando Iglesias para liderar la delegación argentina en Bruselas, mediante la publicación del decreto 6/2026 en el diario oficial de la República. La resolución del presidente Javier Milei se concreta bajo la modalidad “en comisión”, aprovechando las facultades constitucionales que permiten cubrir vacantes diplomáticas mientras la Cámara Alta se encuentra en periodo de receso. Esta designación asegura la presencia del país en una nación considerada fundamental para la estrategia política y comercial en el viejo continente, especialmente en un contexto donde los vínculos multilaterales requieren atención inmediata.
La llegada del exlegislador a la representación en el Reino de Bélgica se fundamenta en su rol previo como responsable de la comisión de política exterior en la Cámara Baja, trayectoria que el Gobierno utilizó para justificar su idoneidad pese a no formar parte del cuerpo diplomático de carrera. El plácet otorgado por las autoridades belgas permitió destrabar un puesto que permanecía sin titular desde mediados del año pasado, normalizando así el estatus de la misión argentina en una capital que funciona como corazón administrativo de la integración europea.
Esta movida del Palacio San Martín ocurre en un momento de definiciones críticas para la agenda externa de la administración actual. La misión de Iglesias tendrá un fuerte componente económico, con el foco puesto en la inminente resolución del tratado de libre comercio entre el bloque sudamericano y el europeo. La premura de la designación se vincula con la posibilidad de acceder a importantes fondos de la Política Agrícola Común a partir de 2028, un incentivo financiero que la Comisión Europea ha puesto sobre la mesa para agilizar la firma del pacto tras más de dos décadas de tratativas estancadas.
Desde el punto de vista administrativo, los costos logísticos y operativos de la nueva embajada serán absorbidos por el presupuesto asignado a la Cancillería. Fernando Iglesias, quien ya actuaba como un enlace cercano al mandatario en diversos foros internacionales y mantenía diálogos con representantes de la Unión Europea, asume ahora el rango de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, con el objetivo de profundizar la sintonía política con Bruselas y consolidar la posición argentina en la negociación de acuerdos que prometen reconfigurar el intercambio comercial birregional.