Un ciudadano venezolano, identificado como José F. P. V., fue interceptado por la Prefectura Naval en la localidad correntina de Ituzaingó tras ingresar al país de forma clandestina. El sospechoso, que carecía de documentos y pretendía embarcarse hacia Paraguay, quedó bajo arresto preventivo por 45 días tras una resolución del juez federal Gustavo del Corazón de Jesús Fresneda. La detención encendió las alarmas de las autoridades locales al descubrirse que el individuo cuenta con un frondoso prontuario internacional y marcas corporales vinculadas a una de las organizaciones criminales más peligrosas de Sudamérica.
La trayectoria delictiva del imputado incluye una reciente expulsión de Estados Unidos en enero de 2025. Durante su estancia en el país norteamericano, agentes de seguridad detectaron que poseía tatuajes característicos del Tren de Aragua, además de una cicatriz de bala y múltiples marcas de ataques con armas blancas. A pesar de que el hombre alegó haber servido en las fuerzas armadas de su país, los informes de Interpol Venezuela revelaron antecedentes por homicidio doloso y tenencia de armamento ilegal que datan de hace más de una década. Asimismo, la justicia canadiense mantenía una orden de captura en su contra por amenazas y agresiones agravadas.
La investigación liderada por la fiscal Tamara Pourcel busca determinar si la llegada de este sujeto a Corrientes está relacionada con una red de lavado de activos y financiamiento de actividades ilícitas desarticulada meses atrás en la zona. Cabe recordar que en septiembre pasado, la justicia procesó a trece personas vinculadas a esta misma organización transnacional, incluyendo a Guillermo “Yiyi” Boscán Bracho, un cabecilla que residía en un country de Santa Ana y figuraba entre los delincuentes más buscados por Caracas.
En su declaración inicial, el detenido afirmó haber transitado por casi una decena de países tras abandonar Venezuela en 2017, alegando haber sido víctima de un robo en Puerto Iguazú antes de su arribo a suelo correntino. Sin embargo, las inconsistencias en su relato y la gravedad de las alertas internacionales motivaron que permaneciera bajo custodia estricta. Las fuerzas federales intensifican ahora el cruce de datos para confirmar si este nuevo arresto representa el intento de reagrupación de una célula operativa del Tren de Aragua en el litoral argentino.