La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó este sábado una actividad comunitaria en el estado de Miranda para fijar la postura de su administración tras los acontecimientos que sacudieron al país hace siete días.
Durante su discurso, transmitido por la cadena Telesur, Rodríguez juró ante sus seguidores que logrará el regreso de Nicolás Maduro y de su esposa (“primera combatiente”), Cilia Flores, calificando su detención como una “captura ilegal” por parte de Estados Unidos.
Lealtad y continuidad operativa
El acto coincidió con una fecha clave: el primer aniversario del inicio del tercer mandato de Maduro. “Hace un año juramos con el presidente Maduro, y hoy, un año más tarde, estamos jurando por su libertad”, puntualizó la mandataria interina, buscando trazar una línea de continuidad institucional pese a la acefalía del Poder Ejecutivo titular.
Rodríguez fue enfática al intentar disipar cualquier duda sobre la estabilidad del mando en Caracas:
Mando popular: “Aquí no hay niveles de incertidumbre, aquí manda el pueblo venezolano. Y hay un gobierno, el del presidente Nicolás Maduro”.
Hoja de ruta: La presidenta anunció que su gestión mantiene y desarrolla las siete líneas de acción dejadas por Maduro antes de su captura.
Rescate nacional: “Lo vamos a rescatar, claro que sí. Con la unidad de nuestro pueblo lo vamos a rescatar”, reiteró ante la multitud.
El trasfondo de la crisis
La alocución de este sábado se produce exactamente una semana después de que fuerzas militares estadounidenses ingresaran a territorio venezolano el pasado 3 de enero.
Aquella operación incluyó bombardeos estratégicos sobre la capital y otras tres ciudades del centro del país, culminando en el traslado forzoso de Maduro y Flores hacia Estados Unidos, donde actualmente comparecen ante tribunales federales.
Rodríguez insistió en que el despliegue de las autoridades locales continuará garantizando la “protección y atención” de la población, mientras que la retórica oficial se centra ahora en lo que denominan el “rescate” del líder capturado.
“No vamos a descansar ni un minuto hasta tener de vuelta al presidente”, sentenció la mandataria, elevando la apuesta por la vía de la unidad nacional como herramienta de presión internacional.