La industria del cine celebró este domingo en California su primera gran gala del año, dejando un saldo de victorias destacadas para producciones que exploran tanto la tensión social como el duelo histórico. El filme de Paul Thomas Anderson, un thriller titulado “Una batalla tras otra”, se consolidó como la propuesta más laureada de la noche al obtener cuatro estatuillas, incluyendo la de mejor comedia. La cinta, protagonizada por Leonardo DiCaprio y centrada en los conflictos de un viejo revolucionario, también fue premiada por su dirección, guion y la actuación secundaria de Teyana Taylor, posicionándose con fuerza para la próxima entrega de los Óscar.
La mayor sorpresa de la velada ocurrió en el apartado de mejor drama, donde “Hamnet” logró imponerse a la favorita “Pecadores”. La película, dirigida por Chloé Zhao y producida por Steven Spielberg, adapta una novela sobre la familia de Shakespeare, otorgándole además el premio a mejor actriz dramática a Jessie Buckley. Por otro lado, la actuación masculina fue dominada por Timothée Chalamet, quien obtuvo su primer Globo de Oro por su papel en “Marty Supreme”, y por el brasileño Wagner Moura, premiado como mejor actor de drama por la cinta internacional “El agente secreto”.
En el ámbito televisivo, la producción británica “Adolescencia” destacó sobre el resto al cosechar cuatro reconocimientos, mientras que los títulos “The Pitt” y “The Studio” fueron elegidos como las mejores series en drama y comedia, respectivamente. La ceremonia no fue ajena al clima político actual en Estados Unidos; numerosas estrellas lucieron insignias con el lema “Be good” en memoria de la activista Renee Good. Este gesto simbólico acompañó un evento que, entre el humor ácido de la anfitriona Nikki Glaser y la emoción de los premiados, marcó el inicio oficial de la temporada de galardones de 2026.