Dante Ortega, hijo de los reconocidos referentes del espectáculo Sebastián Ortega y Guillermina Valdés, abandonó su habitual reserva para enfrentar una serie de mensajes hostiles en sus plataformas digitales.
El conflicto se originó tras la publicación de un video cotidiano donde el joven de 24 años aparecía degustando chocolates junto a una de sus hermanas. Lo que comenzó como un contenido trivial derivó en una oleada de comentarios agresivos que cuestionaban la intimidad de los integrantes de la familia.
El artista identificó una recurrencia de términos despectivos y teorías que vinculan la orientación sexual con tendencias pasajeras. Ante esta situación, Ortega utilizó su perfil oficial para señalar que tales críticas no provienen de un interés genuino por el diálogo, sino de una carga de hostilidad que muchos usuarios no logran tramitar de manera saludable. En su descargo, subrayó que el juicio de terceros no tiene la capacidad de modificar su realidad ni su bienestar personal.
El debate sobre la visibilidad familiar
Un punto clave en el relato del músico fue la mención a sus hermanas, Paloma y Helena. El joven planteó un interrogante sobre el doble estándar de la audiencia al preguntarse si la orientación sexual de los tres hermanos sería motivo de conversación o noticia si esta coincidiera con la heterosexualidad.
Para el cantante, la fijación de ciertos sectores en este aspecto de su vida revela una profunda carencia de empatía y un estancamiento en valores que consideró anacrónicos.
Asimismo, el hijo del productor se dirigió de forma directa a los usuarios de mayor edad que encabezaron las críticas. En su intervención, lamentó tener que dedicar tiempo a la formación de adultos en conceptos básicos de respeto y convivencia.
Alertó, además, sobre el impacto que este tipo de mentalidades puede tener en la crianza de nuevas generaciones, a quienes calificó como las principales víctimas de estos sistemas de creencias.