El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado oficializó la quita total de los aranceles de importación para teléfonos celulares, los cuales se ubicaban en el 16%. A través de esta decisión, los dispositivos fabricados fuera del Mercosur dejarán de pagar este tributo para ingresar al país, lo que iguala sus condiciones fiscales con los equipos producidos en el polo tecnológico de Tierra del Fuego.
El ministro de la cartera, Federico Sturzenegger, señaló que la iniciativa pretende alinear los valores locales de la tecnología con los precios internacionales. Según el funcionario, la existencia de estos gravámenes funcionaba como una barrera que encarecía el acceso a equipos modernos y limitaba las opciones de compra de los ciudadanos. La normativa entró en vigencia con su publicación en el Boletín Oficial, marcando un cambio en la política comercial vigente.
El impacto en el mercado y la industria
La implementación de esta medida genera un nuevo escenario para el sector industrial fueguino. Hasta el momento, las plantas radicadas en la provincia austral contaban con una protección arancelaria que encarecía los productos importados de China, Vietnam o Estados Unidos. Al eliminarse este arancel, la industria nacional deberá competir directamente en precio y calidad con los principales centros de fabricación global.
Por su parte, las cámaras de importadores y empresas de tecnología estimaron que la baja en los precios podría producirse de manera escalonada. Aunque el arancel bajó al 0% de forma inmediata, la reducción en los mostradores dependerá de la renovación de las existencias actuales. Los equipos que hoy se encuentran en stock fueron ingresados al país bajo el régimen anterior, por lo que el beneficio llegaría al público con los nuevos embarques.