Boca reordenó su estrategia en el mercado de pases y avanza para sumar refuerzos ofensivos. Ángel Romero, libre tras su salida de Corinthians, aparece al caer, mientras el club explora alternativas en Brasil y el fútbol local para cubrir una zona golpeada por las lesiones.
Boca Juniors reorientó su búsqueda en el mercado de pases luego de que se frustraran las gestiones por el colombiano Marino Hinestroza y no prosperaran los contactos con San Lorenzo por Alexis Cuello y Gastón Hernández. En ese escenario, la dirigencia encabezada por Boca Juniors se movió con rapidez para evitar comenzar la temporada sin refuerzos y aceleró por nombres que permitan una solución inmediata en el frente ofensivo.
Según pudo reconstruirse en el entorno del club, Ángel Romero es hoy la opción más avanzada. El delantero paraguayo quedó libre tras finalizar su vínculo con Corinthians y ya recibió una oferta formal por parte de Boca. La negociación estaría cerca de cerrarse, a pocos días del debut del equipo de Claudio Úbeda en el Torneo Apertura, que será el domingo 25 de enero ante Deportivo Riestra en La Bombonera, desde las 18.30.
El interés por Romero no es nuevo, pero tomó fuerza tras la intervención directa de Juan Román Riquelme, quien mantiene una buena relación con el futbolista. Desde lo económico, la operación resulta accesible: al llegar con el pase en su poder, Boca solo debe acordar las condiciones contractuales. La idea es ofrecerle un vínculo por dos temporadas, siempre que se destrabe antes un cupo de extranjero.
Ese punto es clave. Para habilitar su llegada, el club necesita liberar una plaza, algo que podría resolverse con la salida de Bruno Valdez, defensor paraguayo que aún tiene un año de contrato y analiza continuar su carrera en Cerro Porteño. Si esa rescisión se concreta, el arribo de Romero quedaría prácticamente sellado.
En lo deportivo, el atacante busca mayor continuidad luego de un 2025 con poco protagonismo en Brasil, donde fue mayormente suplente y convirtió cinco goles. Con la mira puesta en el Mundial 2026, para el que aparece en el radar de la selección de Paraguay, Romero considera clave sumar rodaje en un equipo con competencia local e internacional.
En paralelo, Boca mantiene abierta una negociación más compleja en Brasil. El club presentó una primera oferta a Fluminense por Kevin Serna, delantero colombiano de 28 años. Si bien el interés es concreto, las charlas no asoman sencillas: Serna tuvo amplia participación en el conjunto carioca, con cerca de 70 partidos disputados en 2025, en los que aportó 13 goles y 8 asistencias, lo que eleva su cotización.
La urgencia en ataque explica esta insistencia. Boca llega al inicio del torneo con Miguel Merentiel, Milton Giménez y Edinson Cavani lesionados, un escenario que obligó a la dirigencia a priorizar incorporaciones ofensivas por sobre otras posiciones.
Además, surgió una alternativa en el fútbol argentino. El club consultó condiciones por Rodrigo Auzmendi, delantero de Banfield, de 25 años y 1,91 metro. Por ahora no hubo oferta formal, pero el interés creció como plan B, ante la necesidad de sumar un centrodelantero disponible de inmediato. En el “Taladro”, Auzmendi acumula cuatro goles en 15 partidos.
Así, Boca intenta salir de un mercado trabado con una fórmula mixta: una apuesta inmediata como Ángel Romero y una negociación paralela que le permita ampliar opciones. Con triple competencia por delante —Liga Profesional, Copa Libertadores y Copa Argentina—, la prioridad es clara: reforzar el ataque y evitar que las urgencias del inicio de temporada condicionen el proyecto deportivo.









