Los centros comerciales de Punta del Este atraviesan un inicio de 2026 con cifras en alza y confirman una tendencia que se consolida año tras año: el negocio ya no depende exclusivamente del verano. Con incrementos de ventas que en algunos casos alcanzan el 30%, mayor afluencia de público y un ticket promedio en crecimiento, el balneario uruguayo acelera su transformación comercial, apalancado por más residentes permanentes, turismo activo y una oferta de marcas cada vez más amplia, con fuerte presencia de capital argentino y proyectos de alcance regional.
El desempeño de Punta Shopping sintetiza ese cambio de paradigma. Su gerente, Uri Ivanier, aporta un dato revelador: “Hoy la temporada baja representa cerca del 60% de la venta anual. El corazón del shopping dejó de ser la temporada hace ya varios años”. Entre abril y noviembre se concentra la mayor parte del negocio, impulsada por el crecimiento de la población residente y por hábitos pospandemia que sostienen el consumo durante todo el año.
El verano, sin embargo, potencia. Entre el 1 y el 10 de enero, las tiendas ya operativas en 2025 crecieron alrededor del 13% en ventas reales; si se incorporan los nuevos locales abiertos en el último cuatrimestre, el incremento trepa al 20% interanual para el mismo período. Diciembre también mostró un desempeño destacado, con consumo adelantado por fiestas, promociones bancarias, eventos como Black Friday y descuentos de IVA. Aun sin cifras finales, el mayor gasto se hizo visible en gastronomía, entretenimiento, cine y supermercados. Incluso el mal clima de algunos días jugó a favor de los shoppings como alternativa a la playa, mientras que la extensión horaria fortaleció el consumo nocturno.
En ese escenario, el público argentino vuelve a ser clave. Favorecidos por el tipo de cambio y la acumulación de beneficios (tax free, tarjetas y programas propios), los visitantes encuentran marcas que no están disponibles en Argentina. “Los argentinos no están mirando tanto como antes”, explica Ivanier. A eso se suma mayor circulante local vinculado a la construcción, que derrama consumo en todo el departamento de Maldonado.
Un fenómeno similar, con perfil distinto, se observa en Paseo del Este. Su gerente de marketing, Pablo Medina, señala que el formato outlet “a cielo abierto”, orientado a precio y volumen, registró un crecimiento superior al 20% frente al año pasado. El resultado se explica tanto por la demanda como por la ampliación del predio, que sumó 5.000 m² y nuevas marcas. Aunque el turismo pesa en temporada, Medina subraya que el flujo de clientes es alto todo el año, reflejo de más gente viviendo en Maldonado. El ticket promedio, además, es superior al de otros centros, señal de compras más voluminosas.
En Atlántico Shopping, los números refuerzan el optimismo. Su gerente general, Pablo Suárez, confirma que enero de 2026 mejora al récord de 2025: +26% en ingresos de vehículos y +32% en afluencia, comparando igual cantidad de días. Para un centro en su segundo año pleno, la clave es la consolidación de marca y la confianza del público.
En conjunto, los datos dibujan un ecosistema comercial desestacionalizado, con ventas sostenidas, más residentes y mayor diversidad de oferta. El verano empuja, pero ya no explica todo: Punta del Este se perfila para romper otro récord apoyada en una base de consumo que llegó para quedarse.









