Trump lanzó el Consejo de la Paz: quiénes se suman y quiénes no

En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó este jueves la creación del denominado Consejo de la Paz, una iniciativa internacional presentada como un nuevo instrumento para intervenir en conflictos globales, pero que desde su nacimiento quedó rodeada de dudas, rechazos y cuestionamientos sobre su alcance …

Trump lanzó el Consejo De La Paz
Trump lanzó el Consejo De La Paz

En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formalizó este jueves la creación del denominado Consejo de la Paz, una iniciativa internacional presentada como un nuevo instrumento para intervenir en conflictos globales, pero que desde su nacimiento quedó rodeada de dudas, rechazos y cuestionamientos sobre su alcance real, su composición y su relación con los organismos multilaterales existentes.

El lanzamiento contó con la presencia de algunos líderes aliados, entre ellos el presidente argentino Javier Milei, aunque ninguna de las grandes potencias envió representantes de alto nivel. Trump aseguró que 59 países ya se habrían adherido, aunque esa cifra no fue confirmada oficialmente ni respaldada por declaraciones públicas de todos los gobiernos mencionados.

La idea original del Consejo surgió en septiembre pasado, cuando Trump anunció un plan para supervisar un alto el fuego en Gaza. Con el correr de los meses, el proyecto se amplió y pasó a presentarse como una plataforma global de resolución de conflictos, lo que incrementó el escepticismo internacional. Incluso el propio Trump llegó a sugerir que el organismo podría reemplazar algunas funciones de la ONU, aunque luego moderó su discurso y afirmó que trabajará “en conjunto” con Naciones Unidas.

 

Durante el acto en Davos, Trump definió al Consejo como una iniciativa “para el mundo” y no exclusivamente estadounidense, y destacó que los líderes presentes eran “amigos” suyos, con distintos niveles de popularidad interna. En la ceremonia participaron, entre otros, los presidentes de Paraguay, Azerbaiyán, Kazajistán e Indonesia, así como el primer ministro de Armenia. El evento coincidió con un anuncio desde Gaza sobre la posible reapertura del paso de Rafah, aunque esa información fue rápidamente desmentida por una fuente de seguridad israelí.

Qué es y cómo funcionaría el Consejo

Según el borrador del estatuto, Trump será el presidente inaugural del Consejo de la Paz, que tendrá como misión promover acuerdos y procesos de pacificación. Los Estados miembros contarían con mandatos de tres años, salvo que aporten 1.000 millones de dólares, lo que les permitiría acceder a una membresía permanente. El texto también otorga al presidente del Consejo amplias facultades, incluyendo la posibilidad de vetar decisiones y remover integrantes.

La Junta Ejecutiva fundadora estará integrada por figuras cercanas al mandatario, como el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff, el ex primer ministro británico Tony Blair y Jared Kushner, yerno de Trump.

Qué países aceptaron participar

 

Entre los países que confirmaron su adhesión se encuentran Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Jordania, Qatar y Egipto, además de Turquía y Hungría, miembros de la OTAN con vínculos políticos fluidos con Trump. También se sumaron Marruecos, Pakistán, Indonesia, Kosovo, Uzbekistán, Kazajistán, Paraguay, Vietnam, Armenia y Azerbaiyán, estos dos últimos tras un acuerdo de paz mediado por Washington en 2025.

Vladimir Putin y Donald Trump

Canadá manifestó una aceptación “en principio”, sujeta a negociación interna, mientras que Bielorrusia, gobernada por Alexander Lukashenko, también fue incluida, generando controversia por su historial en derechos humanos y su alineamiento con Rusia.

Quiénes dudan o rechazaron la invitación

La iniciativa encontró resistencias claras en Europa. Noruega, Suecia y Eslovenia rechazaron formalmente la invitación, mientras que Italia expresó reparos constitucionales. Francia también planea declinar su participación, lo que motivó incluso amenazas de represalias comerciales por parte de Trump. Reino Unido, por su parte, argumentó preocupaciones legales y políticas, especialmente por la eventual inclusión de Rusia.

Bélgica aclaró públicamente que no firmó la carta de adhesión y pidió una respuesta coordinada a nivel europeo, sumándose a las reservas generales.

Alcance y límites

El Consejo de Seguridad de la ONU autorizó en noviembre una versión acotada del Consejo, limitada a Gaza y vigente hasta 2027, con funciones transitorias de coordinación y estabilización. Sin embargo, más allá de ese mandato, no está claro qué autoridad legal tendrá el organismo impulsado por Trump ni cómo se articulará con la ONU y otros foros multilaterales.

Así, el Consejo de la Paz nace con ambiciones globales, pero también con interrogantes centrales: su legitimidad, su capacidad real de acción y el equilibrio entre liderazgo personal y cooperación internacional. Por ahora, el proyecto avanza más como un gesto político que como una arquitectura institucional consolidada, en un escenario global cada vez más fragmentado

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