Fernández se atribuye el “hito Atenea” y reaviva la disputa por el mérito científico

El exmandatario cruzó al Gobierno y reclamó autoría del acuerdo

Alberto Fernández se atribuye el hito atenea
Alberto Fernández se atribuye el hito atenea

El lanzamiento del microsatélite argentino Atenea, que formará parte de una próxima misión de la NASA, abrió un nuevo frente de disputa política: quién se queda con el crédito por uno de los desarrollos tecnológicos más relevantes de los últimos años en el país.

Este viernes, el expresidente Alberto Fernández destacó el carácter histórico del proyecto, pero aprovechó el anuncio oficial para recordar que el acuerdo que permitió su concreción fue alcanzado durante su administración. El exmandatario respondió en redes sociales a un mensaje del actual secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, quien celebró el avance sin mencionar el origen institucional del trabajo.

“Un verdadero hito, como bien dice @DarioGenua, aunque olvida decir que es el resultado de un acuerdo logrado durante nuestra gestión”, escribió Fernández en su cuenta de X. Y agregó, con tono crítico, que en aquel momento “las universidades, la ciencia y la tecnología eran objeto de preocupación y atención del Estado Nacional”.

El cruce no es menor: en medio de recortes presupuestarios y tensiones con el sistema universitario, cada logro científico se convierte en una bandera disputada por oficialismo y oposición.

Por su parte, Genua había publicado minutos antes que “en las próximas semanas Argentina será parte de un hecho histórico”. Según explicó, Atenea viajará a bordo de una misión del programa Artemis de la NASA, con destino a la órbita lunar.

“ATENEA validará tecnología crítica y llegará más lejos que cualquier satélite nacional”, sostuvo el funcionario, resaltando que la participación argentina “fortalece la proyección internacional del país” y demuestra que existe “talento, capacidad y visión” para integrarse a la nueva economía espacial.

Sin embargo, el mensaje oficial fue leído por Fernández como un intento de apropiación simbólica de un proceso que, según remarca, lleva años de desarrollo y articulación previa con universidades y organismos científicos.

La controversia refleja un patrón repetido en la política argentina: los proyectos estratégicos de largo plazo —especialmente en ciencia y tecnología— suelen atravesar gobiernos distintos, pero terminan convertidos en material de disputa inmediata.

Mientras Atenea se prepara para su viaje histórico, el debate local parece girar menos en torno a la investigación espacial y más alrededor de quién puede capitalizar políticamente sus resultados. En un contexto donde el sistema científico reclama continuidad, financiamiento y planificación sostenida, el satélite ya funciona también como espejo de una pelea mayor: el rol del Estado en el futuro tecnológico del país.

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