La culminación de la repavimentación de la Ruta Provincial 31 marca un hito para la infraestructura del norte bonaerense. Los trabajos, supervisados por la Dirección de Vialidad, abarcaron un total de 86,4 kilómetros divididos en dos tramos fundamentales: el primero entre Salto (RP 191) y Rojas (RN 188), y el segundo desde Rojas hasta Colón (RN 8). Según destacó el ministro Gabriel Katopodis, la obra no solo mejora la seguridad vial, sino que demuestra la posibilidad de sostener la inversión pública bajo un presupuesto ordenado.
El impacto de esta mejora es directo sobre la matriz productiva. La Ruta 31 es una vía por la que transita el grueso de la producción de soja, trigo y maíz de la región, caracterizada por la presencia de numerosas plantas de silos y un flujo constante de transporte pesado. Las tareas incluyeron la reconstrucción de banquinas, el mantenimiento de alcantarillas para evitar anegamientos y la puesta en valor del puente sobre el Río Salto. Además, se instalaron dársenas y refugios para el transporte público, integrando las necesidades de los productores con las de los habitantes de localidades como Carabelas.
En términos de seguridad, la intervención contempló la renovación total de la señalización e iluminación en puntos críticos, como los empalmes con la Ruta Provincial 45. Estas mejoras son vitales para reducir la siniestralidad en una traza donde conviven camiones de gran porte con vehículos particulares. La obra se inscribe en el plan de Conectividad y Logística de la provincia, que busca consolidar corredores viales que modernicen el traslado de mercancías y potencien el desarrollo regional.
Para los municipios beneficiados, la finalización de los trabajos representa un alivio tras años de deterioro en la calzada. Con esta ruta en condiciones, se optimizan los tiempos de viaje y se reducen los costos logísticos para el sector agropecuario, reafirmando la importancia estratégica de la inversión estatal en infraestructura básica. En un contexto donde la eficiencia logística es clave para la competitividad del campo, la “nueva” Ruta 31 se perfila como una arteria indispensable para el motor económico bonaerense.