Instituto vaca muerta, qué es y a qué apunta el proyecto neuquino

En marzo abrirá el primer instituto correspondiente al yacimiento triprovincial.

.Instituto Vaca Muerta en Neuquén Capital
.Instituto Vaca Muerta en Neuquén Capital

Además, el Instituto Vaca Muerta funcionará bajo un esquema de articulación con la Fundación YPF, con la que el municipio de Neuquén capital firmó un convenio de uso del espacio. Ese acuerdo incluye el pago de un canon a la Municipalidad, un mecanismo que, según explicaron desde la gestión local, permitirá recuperar parte de la inversión pública realizada para poner en marcha el proyecto.

“Esto demuestra cómo una inversión inicial del Estado puede facilitar el desarrollo de iniciativas que generan valor y empleo para los neuquinos y neuquinas”, sostuvo María Pasqualini, secretaria de la Jefatura de Gabinete, quien además remarcó que el instituto apunta a responder directamente a las necesidades actuales del sector hidrocarburífero.

Desde el municipio consideran que la creación del IVM llega en un momento clave. Las proyecciones de expansión de Vaca Muerta anticipan un incremento sostenido de la actividad, con la incorporación de decenas de miles de nuevos puestos de trabajo en los próximos años. En ese escenario, uno de los desafíos centrales será garantizar que esas vacantes puedan ser ocupadas por personal formado en la región.

“El objetivo es que esas oportunidades sean para neuquinos y neuquinas capacitados específicamente en este centro”, explicó la funcionaria, al insistir en que el instituto no solo brindará formación inicial, sino también actualización continua.

Según detallaron, el Instituto Vaca Muerta cumplirá dos funciones principales. Por un lado, capacitará a personas que aún no forman parte de la industria energética, preparándolas para incorporarse al mercado laboral de acuerdo con las demandas técnicas actuales de las operadoras y empresas de servicios.

Por otro lado, ofrecerá formación permanente para trabajadores que ya están dentro del sector, con énfasis en aspectos como seguridad laboral, innovación tecnológica y adaptación a los cambios productivos.

“Hay un cambio tecnológico muy importante, periódico y permanente, por lo que la capacitación debe ir en ese sentido”, señaló Pasqualini. En una industria atravesada por procesos de automatización, nuevas herramientas digitales y estándares cada vez más exigentes, la actualización se vuelve un componente central de la competitividad.

Desde el Gobierno municipal destacaron que el instituto será un proyecto transformador para Neuquén, no solo por su impacto educativo, sino también por su aporte al desarrollo económico regional. La apuesta oficial es que el IVM se convierta en un puente directo entre el sistema formativo y el empleo, fortaleciendo el arraigo local y la generación de oportunidades en torno a uno de los motores productivos más relevantes de la Patagonia.

Con su inauguración prevista para marzo, Neuquén suma así un nuevo nodo de formación estratégica orientado al futuro energético del país.

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