La pelota vuelve a rodar en el certamen más prestigioso del continente. La Copa Libertadores 2026 rompe el celofán con sus fases preliminares, esa instancia de “supervivencia” donde equipos con menos cartel pero igual ambición se juegan el presupuesto y el prestigio del año en series de 180 minutos. El camino hacia la “Gloria Eterna” comienza para los clubes que no lograron la clasificación directa, enfrentándose en tres rondas de eliminación directa antes de acceder a la codiciada fase de grupos.
El calendario oficial estipula que la Fase 1 se disputará durante la segunda semana de febrero, con duelos de ida y vuelta que filtrarán a los primeros aspirantes. Luego, en la Fase 2 y 3, entrarán en acción equipos de mayor peso histórico de ligas como la argentina, brasileña y uruguaya, quienes deberán revalidar su jerarquía para no quedar fuera del cuadro principal. Según las proyecciones de la CONMEBOL, el nivel de competitividad en estas llaves ha crecido exponencialmente debido al aumento en los premios por partido ganado, un incentivo que ha transformado el repechaje en una verdadera batalla táctica.
La expectativa mayor, sin embargo, está puesta en el sorteo de la fase de grupos, programado para finales de marzo en la sede de Luque, Paraguay. Allí, los gigantes del continente conocerán sus destinos. Este año, el torneo cobra una relevancia especial para los equipos argentinos, ya que la gran final de noviembre tiene como sede confirmada a la ciudad de Buenos Aires, lo que genera una presión extra y una motivación única por alcanzar la instancia definitiva en casa.
Más allá de lo deportivo, la edición 2026 estrena mejoras en el sistema de VAR y tecnología de línea de gol en todas sus etapas, buscando reducir el margen de error en jugadas determinantes. Con las plantillas ya cerradas y los entrenadores ajustando los últimos detalles estratégicos, Sudamérica se prepara para meses de adrenalina, mística y ese folklore inigualable que solo la Libertadores puede ofrecer. El trono regional está vacante y el viaje hacia la gloria ha comenzado.