Consecuencias administrativas y legales
La emergencia sanitaria también afecta los tiempos procesales de las familias detenidas. El abogado de inmigración, Haim Vásquez, señaló que la cuarentena paraliza los traslados y las audiencias ante jueces de inmigración.
Además, la prioridad operativa se ha desplazado hacia el control biológico, lo que podría prolongar la estadía de los migrantes en el centro de detención más allá de los plazos previstos originalmente.
El centro de Dilley, reactivado bajo la actual administración federal, ha sido escenario de protestas recientes. El legislador Joaquín Castro manifestó que la falta de experiencia del recinto para manejar enfermedades altamente contagiosas pone en riesgo la integridad física y mental de los niños. El sarampión, que puede sobrevivir hasta tres horas fuera del organismo, es especialmente peligroso para menores y personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
En el transcurso de 2026, Estados Unidos ha registrado 588 casos de esta enfermedad. La situación en Texas es particularmente relevante, considerando que el estado reportó 762 contagios durante el año pasado.
Mientras las organizaciones civiles denuncian deficiencias en el acceso a servicios básicos dentro del complejo, las autoridades federales mantienen las restricciones de acceso por seguridad sanitaria. La evolución de este brote determinará si las medidas de contención fueron suficientes para evitar una propagación comunitaria.